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Archivo: Agosto 2008

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boutdesyeux 25/08/2008 @ 06:36

Hipercodificada. Todo lo que me atraviesa introduce una entropía en mi sistema y resignifica cada palabra que me estructura. Soy una construcción verbal y psíquica, permanentemente moldeada por mi entorno. Diferentes lenguajes confluyen en mí y me inflan de aire. Respiro. y por momentos me asusta sentirme omnireceptora, extremadamente degradable.

Tef.

Estación

boutdesyeux 04/08/2008 @ 08:13

Con el tiempo me volví más resistente al frío. Es que lo que es helado también deja cicatrices y todo lo que nos marca de alguna forma nos hace mutar hasta una evolución, ya sea ontológica, psicológica o incluso morfológica, toda metamorfosis es válida. Hay que aguantar el frío, sobrevivirlo; protegerse de él y perdurar enrollados en bufandas, pulóveres y capuchas, respirando desde algún recóndito agujerito instalado entre la longitud de la bufanda y sus pelusas. No siempre se tiene al lado a alguien contra quien acurrucarse para salvaguardarse un poco más y, si se lo tiene, quizás no sienta la misma necesidad de temblar y no pueda entendernos por qué sufrimos tanto esa sensación.

Es necesario darse cuenta de que no hay que inmovilizarse por lo que el frío nos produce, después de todo, no durará todo el año, es sólo una estación, una fracción de nuestro tiempo-espacio. Ponernos tiesos, quedarnos quietos no nos servirá de nada, ¡el frío tiene que ser sacudido de nuestro cuerpo!

Una vez quebrada la inercia, una vez rota la postura estática, inconscientemente sostenida por costumbre; una vez que el movimiento se apodera de nuestra caja antropomorfa, vencemos al frío, nos hacemos más resistentes a él. Entonces caminar se hace más lindo y menos pesado.

Es cuestión de no quedarnos impávidos frente a algo que se nos impone desde afuera. Si uno presiente que la helada está por volver, ya no será necesario ponerse a temblar, porque el temblor es más difícil de quitar, es el mismo frío que nos sacude desde afuera y disfruta de nuestro malestar. La solución será ponerse a bailar agitando desde la punta del pelo hasta la del dedo chiquito del pie, que tiende a desaparecer porque amén, Darwin, evolucionamos. Si es necesario, también uno puede ponerse a cantar para calentar, de paso, las cuerdas vocales. Así que, también frente al frío, es sólo una cuestión de actitud.

Tef.